Poesía Completa, Jorge Luis Borges- parte 4 (♦♦♦♦♦)


Para las Seis Cuerdas (1965)

En la colección Para las Seis Cuerdas, Borges dedica milongas (poemas rimados que se hacen acompañar por los rasguidos de una guitarra) a forajidos que se hicieron famosos allá por 1890. En estas milongas los temas recurrentes son las peleas a cuchillos y la muerte.

Entre éstos mi favorito es Milonga de Manuel Flores.

Manuel Flores va a morir,
eso es moneda corriente;
morir es una costumbre
que sabe tener la gente.

Y sin embargo me duele
decirle adiós a la vida,
esa cosa tan de siempre,
tan dulce y tan conocida.

Miro en el alba mis manos,
miro en las manos las venas;
con estrañeza las miro
como si fueran ajenas.

Vendrán los cuatro balazos
y con los cuatro el olvido;
lo dijo el sabio Merlín:
morir es haber nacido.

¡Cuánto cosa en su camino
estos ojos habrán visto!
Quién sabe lo que verán
después que me juzgue Cristo.

Manuel Flores va a morir,
eso es moneda corriente:
morir es una costumbre
que sabe tener la gente.

Elogio de la Sombra (1969)

Borges expresa en el prólogo de Elogio de la Sombra, "a los espejos, laberintos y espadas que ya prevé mi resignado lector se han agregado dos temas nuevos [en esta colección]: la vejez y la ética." Expresa además que "en estas páginas conviven, creo que sin discordia, las formas de la prosa y del verso." Estas dos citas describen, sin lugar a dudas, el contenido de esta colección de poemas.

En su prólogo, Borges escribe también "yo anhelé alguna vez la vasta respiración de los psalmos o de Walt Whitman; al cabo de los años compruebo, no sin melancolía, que me he limitado a alternar algunos metros clásicos: el alejandrino, el endecasílabo, el heptasílabo."

Borges comienza esta colección de poemas con Juan I, 14 (una enumeración de las cosas que formaron parte de la vida de Jesús)--un ejemplo de la prosa y la ética de las que habló en el prólogo. Heráclito es también una muestra de prosa en verso, como también lo son Cambridge, The unending gift y Mayo 20, 1928. En A cierta sombra, 1940, Borges alude a la amenaza que se cernió sobre Inglaterra por parte de Alemania e Italia durante la Segunda Guerra Mundial.

James Joyce, Rubaiyat, Acevedo, y New England, 1967 son ejemplos de poemas en verso en esta colección. En New England, 1967 Borges alude a la nostalgia de estar lejos de Buenos Aires cuando expresa "Buenos Aires, yo sigo caminando por tus esquinas, sin por qué ni cuándo." En Ricardo Güiraldes y El laberinto, también ejemplos de versos rimados, la muerte es un tema subyaciente. En El laberinto, Borges escribe

Sé que en la sombra hay Otro,
cuya suerte es fatigar las largas soledades
que tejen y destejen este Hades
y ansiar mi sangre y devorar mi muerte.

En Laberinto, el tema es el destino. En Las Cosas, uno de sus poemas cumbre, Borges habla de la constancia de las cosas de las que nos rodeamos; en éste dice Borges: "Durarán más allá de nuestro olvido; no sabrán nunca que nos hemos ido."

Hay otros poemas que son variaciones de un mismo tema como Junio, 1968, El guardián de los libros y Un lector, en los que Borges expresa su amor por los libros; Israel, 1969 y A Israel, son cantos a la tierra de Israel, mientras que Israel expresa lo que significa ser judío.

La colección concluye con Elogio de la Sombra, en el que Borges habla de su vejez y de las sombras (porque es semi-ciego) en las que adivina una calle de su querida Buenos Aires, un rostro amigo, una mujer que amó, los libros y sus historias.

En esta colección mi poema favorito es Las cosas.

El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.

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